Por qué importa
Abdelaziz era una de las figuras jóvenes con mayor peso dentro del Polisario. Su muerte supone un golpe significativo a la estructura político-militar de la organización independentista justo cuando la ONU buscaba reactivar las conversaciones con Marruecos.
El ataque con drones —una tecnología que Marruecos ha incorporado en los últimos años— también muestra un cambio táctico en el conflicto. Rabat no ha confirmado oficialmente la operación hasta ahora.
Lo que sabemos (y lo que no)
Confirmado por el Frente Polisario:
- Lahbib Mohamed Abdelaziz, de 37 años, murió en un ataque con drones marroquí.
- Otros dos combatientes saharauis también fallecieron.
- El ataque tuvo lugar cerca del muro militar que separa el 80% del territorio bajo control marroquí del 20% controlado por el Polisario.
- Se ha decretado luto nacional de tres días en la República Árabe Saharaui Democrática.
No confirmado por fuentes independientes:
- Marruecos no se ha pronunciado sobre el ataque.
- Las circunstancias exactas ni la identidad de los otros dos fallecidos.
- La reacción oficial de la ONU ante el hecho.
Entre líneas
La muerte de Abdelaziz ocurre en un momento delicado: el enviado de la ONU buscaba recomponer el diálogo tras el ataque de artillería del Polisario a principios de mayo contra una base marroquí en Esmara. La operación marroquí puede leerse como una respuesta directa a esa ofensiva, pero también como una señal de que Rabat no está dispuesto a negociar bajo presión militar.
El uso de drones para eliminar a un alto mando enemigo mientras un mediador internacional visita la zona no es un movimiento habitual. Marruecos envía un mensaje de que controla el espacio aéreo y puede atacar en cualquier momento, incluso durante una misión diplomática.
Qué sigue
El Frente Polisario ha anunciado luto nacional pero no ha detallado si responderá con nuevas operaciones militares. La visita de De Mistura a Tinduf continuaba al cierre de esta edición, aunque el ataque complica cualquier avance inmediato en las negociaciones.
La comunidad internacional observa si la ONU condenará la acción o si intentará mantener el proceso de paz vivo pese a la escalada. Por ahora, el alto el fuego de 1991, ya fracturado desde 2020, parece más lejano que nunca.