Por qué importa
El turismo es la principal fuente de ingresos de Cuba. Con la partida de Meliá, Iberostar y Blue Diamond, desaparece gran parte de la oferta de alojamiento extranjero. Las sanciones de Washington apuntan a Gaesa, que controla hoteles, aeropuertos y otras industrias clave. Las compañías que mantengan vínculos con ese conglomerado enfrentan dificultades para acceder al sistema financiero internacional.
El estado de las cosas
Las tres cadenas han actuado de forma escalonada:
- Iberostar: cesó operaciones en 12 hoteles el lunes, todos propiedad de Gaviota (filial de Gaesa). Conserva solo seis establecimientos vinculados al Ministerio de Turismo.
- Meliá: detuvo la gestión de 15 hoteles este miércoles, también bajo control de Gaesa. Mantiene otros 19 hoteles en la isla, estos asociados a entidades no sancionadas.
- Blue Diamond: anunció su salida total de Cuba el martes, abandonando la gestión de 62 propiedades bajo diez marcas. La compañía citó la caída de vuelos y el deterioro del sector turístico.
Lo que viene después
El próximo viernes vence el plazo de la OFAC para que las empresas extranjeras corten lazos con Gaesa. Las cadenas que aún operan en Cuba —como las hoteleras europeas con vínculos directos con el Ministerio de Turismo— deberán decidir si ajustan sus contratos o corren el riesgo de ser sancionadas. La crisis energética y la caída de visitantes agravan el panorama para el sector.