El estado de las cosas
La enmienda rechazada modificaba el sistema de voto preferencial, permitiendo a los votantes elegir candidatos concretos dentro de las listas. El gobierno puede continuar tramitando el resto de la reforma, pero el revés muestra grietas en su mayoría parlamentaria.
- Votación: 188 en contra, 187 a favor.
- Tipo: voto secreto, lo que permitió a diputados de la coalición gobernante desmarcarse sin represalias.
- Reacción de Meloni: calificó el resultado como "una oportunidad perdida para los italianos" y criticó el júbilo de la oposición.
El trasfondo
Meloni busca cambiar la ley electoral hacia un sistema proporcional con un premio de mayoría para la coalición o partido más votado. Según sus impulsores, la reforma daría mayor estabilidad a los gobiernos.
Sin embargo, la oposición la considera autoritaria y un intento de asegurar la mayoría en las próximas elecciones. Dentro de la coalición gobernante —formada por Hermanos de Italia (FdI), Forza Italia y la Liga— también surgieron dudas. En la jerga política italiana, los diputados que votaron contra su propia bancada son llamados "francotiradores".
Lo que no se dice
El voto secreto oculta quiénes fueron los disidentes, pero revela tensiones internas en la alianza derechista. Forza Italia y la Liga se habían mostrado reticentes a algunos aspectos de la reforma, especialmente la obligación de que las coaliciones presenten un programa común y un único candidato a primer ministro.
Además, la reforma enfrenta críticas por permitir que una coalición ganadora con menos del 50% de los votos obtenga la mayoría absoluta de escaños. La oposición considera que esto concentra el poder de forma antidemocrática.
Qué sigue
Los líderes opositores —Elly Schlein (Partido Demócrata), Giuseppe Conte (Movimiento 5 Estrellas) y otros— se congregaron a las puertas del Parlamento para exigir que Meloni abra una crisis de gobierno ante el presidente Sergio Mattarella. Meloni no respondió a ese pedido ni mencionó la posibilidad de adelantar las elecciones.
El gobierno puede seguir adelante con el resto de la reforma, pero la derrota en esta votación debilita su posición política. El resultado también podría incentivar nuevas rebeliones internas si la primera ministra intenta forzar otros puntos controvertidos.