Por qué importa
Chile acumula 40 meses consecutivos con una tasa de desocupación igual o superior al 8%, que alcanzó el 9,4% en el trimestre marzo-mayo de 2026. La propuesta no elimina ni retrasa la reducción hacia las 40 horas semanales, sino que busca dar más flexibilidad a empleadores y trabajadores para distribuir las horas dentro de un período más amplio.
Cómo funciona el nuevo cálculo
La ley actual permite que un trabajador cumpla sus 42 horas ordinarias más hasta 10 horas extraordinarias en una semana, llegando a un tope de 52 horas. Para mantener el promedio mensual, esas semanas deben compensarse con jornadas más cortas de hasta 32 horas.
La propuesta de los expertos plantea:
- Extender el período de referencia de 4 semanas a 15 semanas (promedio OCDE) o hasta 52 semanas (como en Alemania, Países Bajos y Suecia).
- Mantener intacto el límite máximo de 52 horas semanales que ya existe en el Código del Trabajo (artículo 31).
- Aplicar esta norma también a contratos especiales.
Entre líneas
Las 52 horas fueron malinterpretadas en redes sociales como una nueva jornada laboral fija, cuando en realidad son el techo semanal que ya existe en la legislación vigente. El presidente de la mesa, David Bravo, aclaró que “no vamos a cambiar el calendario de la ley” de 40 horas. La medida no aumenta la jornada ordinaria, solo amplía los márgenes de adaptabilidad que el propio sistema ya contempla.
Las otras medidas del informe
Además de la flexibilización horaria, el documento incluye:
- Ampliación de cobertura de educación preescolar.
- Reforma del sistema de Sala Cuna.
- Nuevo sistema universal de cuidado extraescolar.
- Programa de Talento Joven para incorporar trabajadores al mercado formal.
La imagen completa
La mesa de expertos, convocada el 8 de mayo por el Ministerio del Trabajo e integrada por nueve economistas y exautoridades, responde a una emergencia laboral que —según David Bravo— se arrastra desde la pandemia sin recuperar los niveles previos. La propuesta busca equilibrar la flexibilidad que ya tienen países comparables con la protección de los trabajadores, manteniendo el techo de 52 horas semanales como tope absoluto.