El contexto
La consulta a la IA no constituye un diagnóstico médico real, pero se inscribe en el cruce político entre el gobierno de Axel Kicillof y la administración de Milei. Bianco ironizó sobre los dichos presidenciales y se sumó a las declaraciones de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien en redes sociales expresó “genuina preocupación” por lo que llamó “persecuciones imaginarias” del jefe de Estado.
Lo que no se dice
Bianco evitó calificar directamente las facultades mentales de Milei y delegó esa tarea en la inteligencia artificial. Al hacerlo, introduce un nuevo elemento en la disputa: el uso de herramientas tecnológicas como argumento político.
- Bianco no reveló qué motor de IA consultó ni los criterios usados.
- El funcionario también vinculó los dichos de Milei con posibles líneas bajadas en el último Congreso de Estados Unidos sobre “radicalización terrorista de izquierda”.
La reacción inmediata
En la misma conferencia, Bianco criticó al jefe de Gabinete nacional por no responder pedidos formales de la provincia y denunció que el Gobierno ofrece recursos a cambio de votos para leyes como la eliminación de las PASO. Citó una columna del gobernador Kicillof que acusa al Ejecutivo de quitar recursos a las provincias para luego negociarlos.
Lo que cambia
El episodio refleja un nuevo nivel de tensión: el oficialismo bonaerense pasa de cuestionar políticas a poner en duda la estabilidad psicológica del presidente, aunque con el resguardo de atribuir la conclusión a una máquina.