Por qué importa
Hasta ahora, el pago mínimo de una tarjeta de crédito equivalía aproximadamente al 1% del saldo total. Con esa tasa, una persona podía tardar hasta 15 años en saldar su deuda, acumulando un 160% en intereses. La nueva norma sube ese porcentaje al 5% del monto financiable, lo que reduce el plazo de pago a unos 5 años y los intereses acumulados a cerca del 40%.
Además, por primera vez las cuotas sin interés (como las ofertas del comercio) se incluyen en el cálculo del pago mínimo. Según datos de la CMF, un 84% de los usuarios termina pagando intereses por esas cuotas porque no las cubría en su pago mensual.
Cómo funciona la nueva fórmula
El pago mínimo ahora se compone de dos partes:
- 100% del Monto No Financiable (MNF): incluye los intereses del período, comisiones, impuestos, primas de seguros y las cuotas sin interés pactadas para ese mes.
- Al menos el 5% del Monto Financiable (MF): corresponde al capital insoluto o deuda pendiente que no tiene condiciones especiales.
La fórmula es: Pago Mínimo ≥ 100% ⋅ MNF + 5% ⋅ MF.
Las entidades financieras pueden exigir montos mayores si lo establecen en sus políticas internas.
El calendario de aumento gradual
La norma se implementa en etapas cada seis meses, hasta llegar al 100% del saldo total en junio de 2028:
- Junio 2026: 5% del monto financiable (etapa actual).
- Diciembre 2026: 25% del total de la deuda.
- Junio 2027: 50% del total.
- Diciembre 2027: 75% del total.
- Junio 2028: 100% del total.
Además, la incorporación de las cuotas sin interés al MNF también es gradual: aumenta un 25% cada seis meses, hasta cubrir el 100% en dos años.
Entre líneas
La medida apunta a un problema estructural: el pago mínimo anterior funcionaba como un "alivio momentáneo" que perpetuaba el endeudamiento. Al exigir amortización de capital, la CMF fuerza a los usuarios a enfrentar el costo real del crédito.
Sin embargo, académicos advierten que las cuotas mensuales pueden subir significativamente para quienes mantienen saldos altos. Pablo Müller, de la Universidad Autónoma, señala que esto implica un ahorro a largo plazo, pero puede apretar el bolsillo en el corto plazo.
Lo que viene después
La CMF supervisará la implementación y solicitará informes detallados a los emisores de tarjetas durante el segundo semestre de 2026 para evaluar el impacto real en los consumidores. La autoridad no descarta ajustes futuros según los resultados.