Cómo llegamos aquí
El grupo comenzó a preparar el ataque en mayo y acumuló dinero, armas, municiones, chalecos antibalas, explosivos, drones, equipos médicos y de comunicación, según la acusación. El 10 de junio, cuatro días antes del evento, las autoridades recibieron información sobre una posible amenaza.
El evento —llamado Freedom 250— era una pelea de la UFC organizada en la Casa Blanca. Siete de los acusados fueron arrestados el fin de semana de la pelea, a mediados de junio, en Misuri, Nebraska y California. Dos más cayeron una semana después en Washington y Misuri. El octavo, Chandler D. Scaggs, de 21 años, fue detenido esta semana en Virginia Occidental y, según la declaración jurada, debía actuar como francotirador.
El dato clave
Uno de los detenidos dijo a los investigadores que el plan incluía:
- Volar drones cargados con explosivos hacia el evento.
- Disparar contra la multitud mientras huía en pánico.
Las autoridades indicaron que los acusados compartían teorías conspirativas marginales y esperaban que el ataque desestabilizara al gobierno. Aún no está claro qué tan cerca estuvieron de poder ejecutar el plan.
El panorama general
El gobierno presentó inicialmente cargos por separado en varios distritos. La acusación de este jueves unifica a todos los sospechosos en un solo proceso en Ohio, lo que simplifica la persecución penal. El caso refleja la capacidad de las agencias de seguridad para detectar amenazas antes de que se materialicen, pero también expone la persistencia de grupos armados inspirados en ideologías extremistas.