Cómo llegamos aquí
La trama se destapó el 10 de junio, cuando la madre de uno de los acusados, Tycen J. Proper (19 años), alertó a la policía local por las compras de armas que hacía su hijo. Proper había intercambiado mensajes en foros con un grupo que se identificaba como exmilitares y cristianos, donde expresaban quejas sobre corrupción gubernamental, el manejo de los archivos de Epstein y el consumo de agua por parte de centros de datos.
Según el FBI, el grupo quería "iniciar una revolución en Estados Unidos" atacando el evento. Las detenciones en distintos estados (Ohio, California, Nebraska, Misuri, Washington y Virginia Occidental) ocurrieron entre el fin de semana del evento y esta semana. El último arrestado, Chandler D. Scaggs (21 años), fue capturado en Virginia Occidental pocos días antes de la imputación.
El plan en detalle
La acusación describe dos conspiraciones paralelas: proporcionar apoyo material a terroristas y asesinar a funcionarios federales en territorio del gobierno. El operativo incluía:
- Lanzar drones cargados con explosivos contra edificios cercanos para provocar pánico.
- Dirigir a la multitud que huía hacia un equipo de francotiradores.
- Una segunda oleada de atacantes que debía irrumpir por la puerta de la Casa Blanca.
Los ocho imputados enfrentan cadena perpetua si son hallados culpables de los cargos de asesinato, y hasta 15 años por los delitos de terrorismo.
Lo que sigue
El caso se tramitará en Ohio, donde ya están unificadas todas las acusaciones. Las autoridades no descartan nuevas detenciones, aunque por ahora consideran desmantelado el núcleo del complot. La investigación sigue abierta para determinar si el grupo contaba con vínculos externos o financiamiento adicional.