Por qué importa
El fenómeno El Niño genera lluvias intensas en la cuenca alta del río Iguazú, en Brasil. Los sistemas de monitoreo anticipan caudales elevados entre septiembre y octubre de 2026, con potencial de inundaciones extraordinarias.
En lugar de esperar a que el agua obligue a cerrar, las autoridades decidieron desmontar y resguardar la infraestructura metálica en depósitos. El cambio de estrategia busca reducir los costos de reparación y el tiempo de inactividad del circuito.
El estado de las cosas
- La Garganta del Diablo permanecerá cerrada desde el 3 de agosto hasta mediados de septiembre.
- Las pasarelas y barandas serán retiradas por completo antes de que el caudal alcance niveles críticos.
- El resto del parque sigue funcionando con normalidad.
Servicios operativos durante el cierre:
- Centro de Visitantes Yvyrá Retá
- Territorio Yaguareté
- Tren Ecológico de la Selva
- Circuitos Inferior y Superior
- Sendero Verde y Sendero Macuco
- Muestra histórica del Viejo Hotel Cataratas
- Tiendas y espacios gastronómicos
Lo que dicen
Iguazú Argentina S.A., concesionaria del parque, señaló que la decisión se sustenta en pronósticos técnicos que anticipan "caudales elevados, con potencial de generar inundaciones extraordinarias". José María Hervás, intendente del Parque Iguazú, confirmó que las demás actividades continuarán sin cambios.
Entre líneas
El cierre preventivo marca un quiebre respecto a la gestión anterior de crecidas. Hasta ahora, el parque esperaba a que el río subiera para restringir el paso. La nueva estrategia reconoce que, con eventos climáticos extremos cada vez más frecuentes, es más barato desmontar que reparar después del desastre.
Qué sigue
Las pasarelas volverán a instalarse una vez que los niveles del río se estabilicen, probablemente después de la temporada de lluvias intensas. El Parque Nacional Iguazú mantendrá activo el monitoreo hidrológico para definir la fecha exacta de reapertura.