Cómo llegamos aquí
Hace dos años, Kushner e Ivanka Trump anunciaron la construcción de hoteles de lujo, puertos deportivos y villas en dos zonas:
- Isla de Sazan: antigua base militar comunista, virgen y aislada, que los Trump descubrieron durante un paseo en barco.
- Península de Zvernec: área protegida dentro del ecosistema Vjosa-Narta, hábitat de especies en peligro.
Ivanka describió la isla como "increíble" hace una semana. El gobierno aprobó el proyecto mediante leyes especiales para "inversores estratégicos", que permiten acelerar proyectos sin los controles ambientales habituales.
Lo que dicen
- Los manifestantes: piden derogar esas leyes y las modificaciones a la ley de áreas protegidas. Consideran que el daño ambiental ya comenzó: dunas destruidas y caminos construidos sobre hábitats sensibles.
- Edi Rama: defiende el proyecto como una inversión de 4.000 millones de dólares, con empleos y beneficios económicos. Acusa a Turquía y Grecia de alentar las protestas por competencia en el Mediterráneo.
- Ambientalistas: Taulent Bino, biólogo y líder de la protesta, afirma que el movimiento va más allá del medio ambiente: exige transparencia, Estado de derecho y una nueva política para los jóvenes albaneses.
El estado de las cosas
La Fiscalía Especial Anticorrupción abrió una investigación por el proyecto. Las obras en Zvernec se habrían paralizado, lo que los manifestantes consideran una primera victoria. Sin embargo, los planes en la isla Sazan continúan en evaluación.
Entre líneas
Las protestas no solo apuntan al proyecto Trump. Reflejan un descontento acumulado contra Edi Rama, acusado de corrupción y de gobernar con leyes que benefician a grandes inversores extranjeros. La disputa también tiene un componente geopolítico: Albania busca posicionarse como destino turístico de lujo en el Mediterráneo, pero choca con la protección ambiental y la legitimidad política interna.