El estado de las cosas
El gobierno de Keir Starmer ultima un paquete de medidas restrictivas que incluye:
- Prohibición total de redes sociales para menores de 16 años, similar a la vigente en Australia.
- Bloqueo de conversaciones con desconocidos en plataformas de videojuegos.
- Límites al uso de chatbots de inteligencia artificial.
Se esperan exenciones para plataformas educativas, como YouTube Kids. La consulta pública recibió unas 120.000 respuestas, la segunda mayor en la historia del país, y el 75% de los encuestados apoyó la prohibición.
Lo que dicen
La embajada de Estados Unidos en Londres presentó un escrito ante la consulta gubernamental. La administración Trump argumenta que:
- Las restricciones generalizadas son "instrumentos regulatorios contundentes" que no funcionan.
- La tecnología actual no permite verificar la edad con precisión en el rango de 13 a 16 años.
- Las medidas impondrían "cargas de cumplimiento desproporcionadas" a empresas estadounidenses.
- Es preferible dar a los padres herramientas para gestionar la privacidad de sus hijos, no un veto total.
Liz Kendall respondió que leerá la postura estadounidense "con atención", pero que le importan más los padres que respondieron a la consulta. Un portavoz de Downing Street dijo que actuarán "en el interés nacional".
Por qué importa
La decisión británica desafía abiertamente a la administración Trump, que ya había criticado la Ley de Seguridad en Línea del Reino Unido por considerar que restringe la libertad de expresión. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, afirmó que la libertad de expresión en el Reino Unido "está en retirada".
El gobierno británico, sin embargo, apuesta por una base de apoyo doméstico sólida: la consulta pública masiva y el respaldo mayoritario a la prohibición le dan legitimidad política para seguir adelante. La tensión comercial con Estados Unidos podría escalar si las empresas tecnológicas estadounidenses enfrentan nuevas obligaciones regulatorias.
Qué sigue
La prohibición se anunciará formalmente la próxima semana. Aún no se ha definido qué aplicaciones serán consideradas "dañinas", aunque se prevé que TikTok, Facebook, Instagram y Snapchat queden incluidos. La implementación requerirá cambios legislativos y probablemente enfrente desafíos legales, tanto de empresas tecnológicas como de defensores de la libertad de expresión.
La relación bilateral con Estados Unidos podría tensarse aún más si el Reino Unido avanza con regulaciones adicionales, como las que se discuten en la Unión Europea.