Lo que está en juego
La crisis en Ceuta no es solo un problema fronterizo español. Pone a prueba dos principios fundamentales de la UE:
- La solidaridad entre estados miembros: España acusa a varios socios de anteponer intereses políticos a la cooperación.
- La integridad del espacio Schengen: Italia suspendió temporalmente la libre circulación con España, y otros países amenazan con hacerlo.
La discusión del martes definirá si la UE responde con medidas coordinadas o si cada país actúa por su cuenta, lo que debilitaría la política migratoria común.
Lo que dicen
Sánchez: “Reacción egoísta e ilegal”
En una carta enviada a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, Sánchez calificó la postura de algunos gobiernos como “egoísta, polarizadora e ilegal”. Señaló que, mientras España restableció el control en 48 horas y evitó que migrantes llegaran a Europa continental, otros países “atacaron a España movidos por prejuicios, noticias falsas o intereses políticos”.
Recordó que Ceuta no forma parte del espacio Schengen y que ninguna persona cruzó hacia la península. Citó datos de Frontex para mostrar que Italia recibió más del doble de entradas irregulares que España entre 2021 y 2026.
22 países: “La regularización española es un factor de atracción”
Liderados por Italia y Dinamarca, los gobiernos de 22 estados miembros enviaron su propia carta exigiendo la reunión urgente. En ella argumentan que:
- La sentencia del Tribunal Supremo español que prohíbe las devoluciones en caliente fue “utilizada para desencadenar este ataque”.
- Las políticas de regularización masiva de España actúan como “factor de atracción” para la inmigración ilegal.
- Están dispuestos a “reforzar o reintroducir controles temporales” en fronteras interiores, aunque no se ha detectado ningún movimiento secundario desde Ceuta.
Entre los firmantes están Alemania, Suecia, Polonia y Hungría. No firmaron Francia, Portugal ni Luxemburgo, países con frontera directa con España.
Qué sigue
El martes 4 de agosto se celebrará la videoconferencia de ministros del Interior, presidida por Irlanda. Los puntos clave en la agenda:
- Evaluación común de la situación en Ceuta.
- Posible refuerzo de Frontex en la frontera sur.
- Cooperación con Marruecos para evitar nuevos cruces.
- Debate sobre si las medidas unilaterales de países como Italia son compatibles con el derecho europeo.
La reunión ocurre en un contexto de presión diplomática: Estados Unidos, a través de Donald Trump, y Francia, con Marine Le Pen, también criticaron a España. La crisis migratoria se ha convertido en un eje del debate político interno e internacional.