El panorama general
Las grandes petroleras europeas están dando marcha atrás en sus promesas de transición energética. Shell y BP han aumentado su inversión en combustibles fósiles durante el último año, argumentando que la rentabilidad de las renovables no cumple con las expectativas de sus accionistas.
Entre líneas
La decisión de Shell no es aislada. A finales del año pasado abandonó dos proyectos eólicos marinos en Escocia y uno en Estados Unidos. Su director ejecutivo, Wael Sawan, calificó de “peligroso e irresponsable” reducir la producción global de petróleo y gas.
Lo que dicen
Machteld de Haan, presidenta de Downstream, Renovables y Soluciones Energéticas de Shell, afirmó:
“Estamos reciclando capital y priorizando áreas donde tenemos capacidades diferenciadas, incluyendo el comercio de energía respaldado por activos y soluciones centradas en el cliente.”
Stéphane Michel, presidente de Gas, Renovables y Electricidad de TotalEnergies, señaló que el acuerdo fortalece su posición en mercados europeos desregulados.
Los números que importan
- Capacidad adquirida por TotalEnergies: 4 gigavatios (GW) en total, de los cuales 0,5 GW están en operación o construcción.
- Tecnologías incluidas: energía solar fotovoltaica, eólica terrestre y almacenamiento en baterías.
- Precio estimado: varios cientos de millones de euros, según una fuente cercana a la transacción.
- Operación paralela: TotalEnergies vendió un 50% de un portafolio renovable en Alemania, España, Francia y Polonia a la firma KKR, valorado en 1.800 millones de euros.
Qué sigue
La venta está sujeta a aprobaciones regulatorias y se espera que se complete antes de que termine 2026. Shell continuará ajustando su cartera de energía para enfocarse en lo que considera negocios de mayor valor.