El estado de las cosas
El ojo de Bavi pasó directamente sobre Rota durante la mañana del lunes, hora local. El Servicio Meteorológico Nacional de EE.UU. (NWS) había advertido antes del impacto que el paso directo dejaría la mayor parte de la isla “inhabitable por semanas, quizás más”.
Los reportes iniciales indican:
- Vientos máximos sostenidos de hasta 290 km/h, con ráfagas que podrían alcanzar 345 km/h.
- Caída de una torre de comunicaciones, lo que dificulta evaluar la magnitud total de los daños.
- Inundaciones y vientos extremos en Rota, Guam, Tinian y Saipan, donde rigen advertencias de tifón.
Lo que está en juego
El NWS advirtió que muchas casas no reforzadas serán destruidas, con techos arrancados y paredes colapsadas. Los cortes eléctricos se extenderán por semanas o meses. Las lluvias podrían superar los 50 cm en la región, agravando las inundaciones.
Rota forma parte de las Islas Marianas del Norte, un territorio estadounidense que junto con Guam alberga a unas 210.000 personas. La zona aún se recupera del supertifón Sinlaku, que golpeó en abril pasado.
Entre líneas
Aunque el NWS había anticipado el impacto, las condiciones extremas de Bavi —equivalente a un huracán categoría 5— exponen la vulnerabilidad de estas islas ante desastres naturales. La falta de comunicaciones inmediatas retrasa la evaluación de daños y la coordinación de ayuda, en un territorio con recursos logísticos limitados y dependiente de apoyo externo.
Qué sigue
Bavi continúa su avance hacia el oeste a unos 14 km/h, con rumbo a Filipinas. Se mantienen alertas de tormenta tropical para otras islas de la región. Las autoridades locales y federales estadounidenses comenzarán la evaluación de daños tan pronto las condiciones lo permitan, mientras la población de Rota enfrenta días críticos sin servicios básicos.