El trasfondo
Trump asumió el control del Kennedy Center al inicio de su segundo mandato. Desplazó a la directiva anterior, nombró una junta afín que lo designó presidente, y su nombre se agregó al edificio. El juez Cooper declaró ilegal ese cambio en mayo, ordenando su eliminación antes del viernes 12 de junio.
El consejo intentó una prórroga de último momento argumentando que la remoción debía esperar la resolución de una apelación. La jueza de distrito y luego el tribunal de apelaciones rechazaron la solicitud.
Lo que dicen
- La junta del Kennedy Center sostuvo que la renovación del edificio —con daños estructurales que calificó de "potencialmente mortales"— requería mantener el nombre hasta que se resuelva el caso. En su escrito, alertó sobre un "colapso total".
- Trump, en una publicación en redes sociales, acusó al juez y a la "izquierda radical" de querer que el centro "muera" antes que permitirle transformarlo.
El dato clave
El juez Cooper sentenció que "el Congreso le dio al Kennedy Center su nombre, y solo el Congreso puede cambiarlo". Esa premisa legal impide que el presidente o su junta modifiquen la denominación por decreto.
A qué prestar atención
- Trabajadores montaron andamios el viernes y comenzaron a retirar el nombre tras la negativa judicial, aunque tormentas eléctricas en Washington retrasaron la operación.
- La corte también bloqueó el plan de cierre del centro por dos años para renovaciones mayores, programado para julio.
- La orden judicial exige eliminar toda referencia a "Trump Kennedy Center" en documentos oficiales, sitios web y materiales de marketing.