El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, evitó declarar un favorito entre Argentina y España antes del partido decisivo del domingo en el MetLife Stadium. En su lugar, destacó a Lionel Messi: "es difícil apostar contra él".
Trump, que asistió a la final junto a otros mandatarios, repitió su admiración por el capitán argentino en una entrevista con Fox Sports. Sus declaraciones llegan en el cierre del primer Mundial organizado conjuntamente por Estados Unidos, Canadá y México, donde además será el encargado de entregar el trofeo.
El panorama general
Trump ofició como anfitrión del torneo más grande de la historia del fútbol, con 48 selecciones. Su presencia en el palco junto al rey Felipe VI de España, la presidenta de México Claudia Sheinbaum y el primer ministro canadiense Mark Carney refleja el carácter trinacional del evento. La final enfrenta al vigente campeón Argentina contra España.
Entre líneas
Al evitar elegir entre Messi y Cristiano Ronaldo —pregunta clásica que le hicieron—, Trump se mantiene en una posición neutral como anfitrión, pero sus elogios concretos al argentino sugieren una inclinación velada. Destacó una asistencia del rosarino durante el torneo:
- "Vi ese pase. Fue exactamente perfecto".
- "Es muy difícil apostar contra Messi, es genial".
También bromeó sobre la vida de ambos futbolistas: "Mucho más fácil que la mía. Me gustaría cambiar por ellos durante un mes".
Lo que sigue
Trump entregará el trofeo junto al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tras el pitido final. El resultado del partido marcará el primer título mundial para España desde 2010 o la segunda corona consecutiva para Argentina.