Por qué importa
La propuesta busca modificar un beneficio vitalicio que hoy se paga automáticamente desde que el presidente deja el cargo, sin importar su edad. Si se aprueba, los expresidentes solo recibirían la dieta al alcanzar la edad legal de jubilación.
- Hombres: a partir de los 65 años.
- Mujeres: a partir de los 60 años.
El proyecto también regula las asignaciones asociadas al beneficio. La discusión ocurre en un momento de alta presión fiscal, con el gobierno de José Antonio Kast enfrentando lo que los parlamentarios describen como "emergencia laboral" y "estrechez fiscal".
Lo que dicen
Los diputados UDI vincularon directamente la reactivación del proyecto con la publicación de Boric. En un comunicado señalaron:
"Quien recibe una dieta financiada con los impuestos de todos los chilenos tiene el deber de contribuir con el respeto a nuestras instituciones y mantener siempre un estándar republicano".
Además, calificaron como "muy preocupante" que el expresidente haya recurrido a descalificaciones a pocos meses de dejar La Moneda.
El estado de las cosas
- El proyecto original fue ingresado el 16 de septiembre de 2025 y rechazado en primer trámite con 78 votos a favor, insuficientes para el quórum requerido.
- La ley vigente permite reingresar iniciativas archivadas después de un año, plazo que se cumple este septiembre.
- El anuncio formal lo realizaron el subjefe de la bancada UDI, Sergio Bobadilla, y el diputado Eduardo Cretton.
Entre líneas
Más allá del detonante inmediato (la publicación de Boric), el proyecto refleja una pugna política recurrente en Chile: el costo y la legitimidad de los beneficios vitalicios para exautoridades. La UDI aprovecha un hecho puntual para retomar una reforma que antes no logró apoyo suficiente, en un escenario fiscal que ahora podría darle más fuerza a su argumento de "sentido común".