El panorama general
China y Corea del Norte comparten una frontera de 1.400 kilómetros y un pacto de defensa mutua —el único que tiene Pekín con otro país— que este año cumple 65 años. Beijing ha sido el principal aliado económico y político de Pyongyang ante las sanciones internacionales por su programa nuclear.
Sin embargo, el acercamiento entre Kim y Putin tensa esa relación. Corea del Norte ha enviado tropas y armamento convencional para apoyar a Rusia en Ucrania, y Kim ha manifestado respaldo incondicional a Moscú. Xi ve con recelo esa creciente cooperación militar, pese a sus buenos lazos con ambos.
Entre líneas
La visita proyecta un frente unido contra Occidente, pero las motivaciones de cada líder son diferentes:
- Xi quiere reafirmar su influencia sobre Pyongyang y evitar que Corea del Norte se convierta en un aliado exclusivo de Rusia.
- Kim busca ser tratado como un socio igualitario, no como el "hermano pequeño" de China, y usa su nueva cercanía con Moscú como moneda de cambio.
Además, Pekín ha suavizado en los últimos años su postura sobre la desnuclearización de la península, aunque en la reunión con Trump del mes pasado ambos líderes reiteraron ese objetivo común.
Lo que cambia
La visita restablece los contactos de alto nivel después de años de interrupción por la pandemia y por discrepancias sobre el programa nuclear norcoreano. Las conexiones ferroviarias y aéreas entre Pekín y Pyongyang se reanudaron en marzo pasado, tras seis años cerradas.
En los últimos meses se intensificaron los encuentros: la canciller norcoreana viajó a China en septiembre de 2025, el primer ministro chino visitó Pyongyang en octubre, y el canciller Wang Yi estuvo en Corea del Norte en abril.
La otra cara
Corea del Sur observa con atención. El presidente surcoreano, Lee Jae Myung, pidió a Xi que medie en las relaciones intercoreanas, ante la política cada vez más hostil de Pyongyang, que recién eliminó de su constitución las referencias a la reunificación. La respuesta de Xi fue: "se necesita paciencia".
Los números que importan
- 7 años desde la última visita de Xi a Pyongyang (2019).
- 1.400 km de frontera común entre China y Corea del Norte.
- 65 años del tratado de defensa mutua que los vincula.
- 2 días de duración de la visita (8 y 9 de junio).
Qué sigue
Se espera que Xi busque acuerdos concretos para reforzar la cooperación económica y proyectar unidad frente a Estados Unidos. Para Kim, la cumbre es una oportunidad de consolidar su estatus como potencia nuclear y equilibrar su relación con los dos gigantes asiáticos.