Por qué importa
La monofuncionalidad urbana —cuando un barrio solo tiene viviendas— profundiza la segregación territorial y la desigualdad. Mientras las comunas céntricas concentran servicios y empleo, las periferias funcionan como "barrios dormitorio": el 31% de los habitantes percibe que su sector no tiene actividad durante todo el día. El costo recae en los bolsillos de las familias y en la calidad de vida.
El dato clave
El estudio clasificó los usos de suelo en tres categorías. Los resultados muestran una concentración extrema:
- 97% de las manzanas tiene uso residencial.
- 31% tiene comercio y servicios.
- Solo 14% cuenta con equipamiento (salud, educación, cultura, deporte).
En el 86% de las cuadras no existe ni un metro cuadrado construido de equipamientos, según la CChC.
Las comunas que escapan a la regla
Solo seis comunas logran una mezcla real de usos, con menos del 50% de sus manzanas siendo exclusivamente residenciales:
- Santiago
- Providencia
- San Miguel
- Quinta Normal
- La Cisterna
- Independencia
En el extremo opuesto, zonas como Puente Alto, Quilicura, Maipú y Pudahuel superan el 90% de monofuncionalidad.
Qué sigue
La CChC propuso usar el estudio como base para incentivar la instalación de comercios y servicios en zonas residenciales. El gremio instó a revisar los planes reguladores comunales para permitir una mayor mixtura de usos, y así reducir los traslados forzados y los costos de movilidad.