Por qué importa
El cambio de rumbo significa que la empresa pasó de ser una carga para las arcas públicas a generar ingresos fiscales. Entre 2008 y 2023, Aerolíneas recibió más de US$8000 millones en transferencias directas del Estado y registró una pérdida operativa promedio de US$400 millones anuales.
El estado de las cosas
El balance, auditado por KPMG y la Auditoría General de la Nación, muestra estos resultados clave:
- Ganancia neta: $238.000 millones en 2025.
- Patrimonio neto positivo: $18.000 millones, algo que no ocurría desde 2014.
- Superávit operativo (EBIT): US$120,7 millones, mejor que los US$112,7 millones informados preliminarmente.
- Deuda bancaria y financiera: se redujo un 52%, hasta US$170,5 millones.
- Pasajeros transportados: más de 12,78 millones, con un 99,4% de vuelos cumplidos.
La empresa logró estos resultados sin aportes de capital del Estado durante 2025, y tampoco prevé solicitar fondos del Tesoro en 2026.
Entre líneas
El pago de Impuesto a las Ganancias es inédito en 77 años de historia. Detrás de ese dato está la recuperación del patrimonio neto positivo, que evidencia que la compañía dejó de necesitar capitalización estatal para mantenerse en funcionamiento. Los resultados acumulados de los últimos dos ejercicios (2024 y 2025) sumaron $594.445 millones, lo que permitió revertir una situación que en una empresa privada podría derivar en disolución.
Qué sigue
Aerolíneas ratificó un plan para incorporar 20 aviones a su flota en los próximos cinco años, con recursos propios. Las primeras aeronaves comenzarán a sumarse durante el primer trimestre de 2026. La compañía afirma que iniciará una nueva etapa de crecimiento sin depender de transferencias del Tesoro.