Por qué importa
El proyecto F126 representaba la columna vertebral de la modernización de la marina alemana, pero arrastraba problemas desde su lanzamiento en 2020. La decisión golpea a Rheinmetall, cuyo astillero Lürssen había asumido el contrato en 2025, y beneficia a TKMS, cuyas acciones subieron cerca de 10%.
El trasfondo
Originalmente, el astillero neerlandés Damen recibió el encargo en 2020, durante la gestión de Ursula von der Leyen. Tras demoras, el proyecto pasó a Lürssen —adquirido por Rheinmetall en marzo de 2026—, pero los plazos y costos siguieron escalando.
- El primer buque debía estar listo a mediados de 2028; las seis naves, en 2033.
- El presupuesto inicial era de 10.000 millones de euros.
- El Ministerio de Defensa estimó que continuar con Damen habría elevado el costo a más de 18.000 millones.
Lo que dicen
- Boris Pistorius: prefirió "un final duro a una situación de incertidumbre" por las demoras.
- Ministerio de Defensa: Damen "no logró cumplir los plazos ni los límites presupuestarios acordados".
- Medios alemanes: ya se habían gastado entre 2.300 y 2.400 millones de euros en diseño, software y construcción parcial.
Qué sigue
Alemania encargará ocho fragatas MEKO A-200 a ThyssenKrupp Marine Systems. Las primeras cuatro ya tienen presupuesto asignado, unos 4.000 millones de euros.
- Cada MEKO A-200 mide 120 metros y desplaza 4.200 toneladas, frente a los 166 metros y 10.500 toneladas de las F126.
- Están diseñadas principalmente para guerra antisubmarina.
- Se espera que las nuevas naves lleguen antes que el calendario original de las F126.