El panorama general
Burnham hereda la mayoría absoluta que Labour obtuvo en 2024, pero también un partido fracturado y una popularidad en caída. Su antecesor, Keir Starmer, renunció el 22 de junio tras perder la confianza de su grupo parlamentario, agravada por escándalos y malos resultados en las elecciones locales de mayo.
Lo que promete Burnham
En su primer discurso como líder, trazó un giro respecto a las políticas de las últimas cuatro décadas. Sus principales compromisos:
- Descentralizar el poder: transferir atribuciones desde Londres y Westminster a las regiones, especialmente al norte de Inglaterra.
- Reindustrializar el país: impulsar la industria y la educación técnica como base de una economía más equilibrada.
- Ampliar el rol del Estado en servicios esenciales, vivienda y estrategia industrial.
- Unidad interna: dijo que no suspenderá ni castigará a miembros con opiniones distintas, y pidió dejar de lado las disputas internas para enfrentar a la "nueva derecha".
Entre líneas
Burnham reconoció que su partido ha fallado al intentar copiar las políticas de sus rivales. "No vamos a intentar ser más verdes que los Verdes ni más reformistas que Reform", afirmó. También se refirió al legado de Margaret Thatcher, al que responsabilizó de haber privatizado el poder económico y concentrado el poder político.
Los números que importan
- 379 diputados laboristas lo respaldaron, de un total de 403.
- 23 sindicatos y sociedades socialistas también lo nominaron.
- Será el séptimo primer ministro en diez años.
- Reform UK lidera actualmente las encuestas de cara a las próximas elecciones generales, previstas para 2029.
Qué sigue
El lunes, Starmer presentará su renuncia formal ante el rey Carlos III, y Burnham será invitado a formar gobierno. Ese mismo día anunciará su gabinete. Su primera prueba será restaurar la confianza en un partido que ganó por mayoría aplastante en 2024 pero que ha visto erosionado su apoyo en menos de dos años.