Por qué importa
La tasa se mantiene en 4,5% desde diciembre de 2025, sin señales de cambio en el corto plazo. El Banco Central reconoció que la inversión privada ha sido más débil de lo esperado, y no descartó que empresas estén postergando proyectos a la espera de la megarreforma. Esto contrasta con el consumo, que se comportó dentro de lo previsto.
El panorama general
El contexto externo estuvo dominado por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, que elevó el precio del petróleo a cerca de US$ 100 el barril. A esto se sumaron:
- Dudas sobre la velocidad de los retornos de las inversiones en inteligencia artificial, que afectan valoraciones bursátiles y riesgo crediticio.
- Nuevos anuncios arancelarios desde Estados Unidos.
- Incertidumbre sobre la normalización de la oferta de crudo tras el cese al fuego de junio.
Lo que dicen
La minuta señala que “todos los consejeros coincidieron en que la única opción plausible era mantener la tasa”. También hubo acuerdo en que “la cautela continuara guiando el accionar del Consejo”. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, asistió a la sesión.
Los números que importan
- Inflación: algo mayor a lo previsto en junio, impulsada por componentes no volátiles, pero las expectativas a dos años se mantienen alineadas con la meta de 3%.
- Actividad y demanda: más débiles de lo esperado en el Informe de Política Monetaria (IPoM) de junio.
- Estrategia vigente: el consejo reafirmó que la hoja de ruta del IPoM sigue siendo válida.
Qué sigue
El consejo evaluará cuidadosamente la evolución de los riesgos internos y externos antes de cualquier movimiento. La próxima reunión de política monetaria será en septiembre.