Por qué importa
El BCE se enfrenta a un dilema: si sube los tipos ahora, podría frenar una economía frágil; si espera, la inflación podría dispararse con la energía cara. La incertidumbre es elevada y el impacto total del shock energético aún no se ha materializado.
- La inflación de junio fue del 2,8%, por debajo del 3,2% de mayo, pero aún lejos del objetivo del 2%.
- Los precios del petróleo superaron los 98 dólares el barril este jueves.
- El gas en Europa se disparó a 64 euros por megavatio/hora, máximos de dos años y medio.
El dato clave
El BCE mantuvo las tres tasas de referencia sin cambios:
- Facilidad de depósito: 2,25%
- Operaciones principales de financiación: 2,40%
- Facilidad marginal de préstamo: 2,65%
Lagarde confirmó que algunos miembros del Consejo de Gobierno se preguntaron si debían subir los tipos ya. El comunicado del BCE señala que la incertidumbre sigue siendo alta y que vigila de cerca la duración del shock energético.
Qué sigue
Los analistas descuentan una subida de tipos en septiembre de forma prácticamente unánime. Lagarde afirmó que la decisión dependerá de los datos que lleguen hasta entonces, especialmente la evolución del petróleo y el gas. La próxima reunión del BCE será en Berlín.
"Interpretamos esto como una señal de que el BCE se mantiene alerta, y que una nueva subida de tipos no sería ninguna sorpresa", dijo Peter Goves, analista de MFS Investment Management.
La imagen completa
El conflicto en Oriente Próximo y el cierre del estrecho de Ormuz han revertido el optimismo que había tras el acuerdo de paz entre EE. UU. e Irán en junio. La tregua se rompió en varias ocasiones y las hostilidades se recrudecieron. A esto se suma el ataque de los hutíes contra petroleros saudíes en el mar Rojo.
El BCE no dio una orientación clara sobre la política monetaria futura, pero el mensaje de Lagarde fue directo: la energía es ahora el factor que determinará si los tipos suben o se mantienen.