Los rendimientos de los bonos de EEUU rozan máximos de décadas
El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años llegó el miércoles al 5,304%, mientras el de 30 años alcanzó aproximadamente el 5,64%.
El avance ocurrió pese a que la inflación subyacente, medida por el índice PCE, aumentó en agosto menos de lo previsto: 0,2% mensual y 3% interanual.
El rendimiento a diez años retrocedió brevemente tras conocerse el dato, pero luego repuntó; los inversores también sopesan la persistencia inflacionaria y el costo de la energía.
¿Qué explica la presión sobre los bonos?
Los inversores temen que la Reserva Federal mantenga una política restrictiva ante nuevos riesgos inflacionarios, incluidos los derivados del encarecimiento de la energía.
Matt Wrzesniewsky, de Vanguard, atribuyó la venta global de bonos a datos económicos sólidos en Estados Unidos, precios energéticos más altos, endeudamiento elevado y renovadas preocupaciones por la inflación.
Joe Mazzola, de Charles Schwab, señaló que la incertidumbre sobre la política de la Reserva Federal y el panorama global impulsa el repunte de los rendimientos.
¿Qué efectos y datos se observan?
El rendimiento a diez años terminó septiembre cerca del 5,29%, tras subir unos 87 puntos básicos en el trimestre, su mayor avance trimestral en más de tres décadas.
La tasa de referencia influye en hipotecas, préstamos empresariales y valoraciones; rendimientos más altos también elevan el costo de financiamiento de los gobiernos.
Los operadores esperaban el informe de empleo de septiembre, previsto para esa semana; un resultado especialmente débil podría frenar temporalmente el alza de los rendimientos, según Mazzola.