El estado de las cosas
El operativo preventivo combina alertas meteorológicas extremas con un despliegue logístico sin precedentes en esta cadena de emergencias:
- Vientos: rachas de hasta 150 km/h durante la madrugada. Se espera que el sistema decline el viernes.
- Lluvias: hasta 200 mm en el evento completo, con intensidad similar a la del miércoles.
- Río Pichilo: superó los 2,6 metros y obligó a alerta amarilla en Arauco; luego bajó a 2,3 metros durante la madrugada.
- FIBE: 1.900 funcionarios capacitados y acreditados en los 33 municipios para catastrar viviendas y enseres dañados y gestionar ayudas tempranas.
- Coordinación: el delegado presidencial provincial de Biobío, Juan Pablo Mellado, encabezó un Cogrid provincial con las 14 comunas para revisar puntos críticos y capacidades operativas.
El panorama general
Biobío ha sido una de las regiones más golpeadas por los tres frentes anteriores, pero este cuarto evento trae un componente adicional: vientos de una intensidad que no se había visto en semanas. Las autoridades insisten en mantener las medidas preventivas pese a variaciones en los pronósticos. “No podemos jugar con la suerte ni minimizarlo”, afirmó Mellado. La paradoja local es que la misma lluvia que amenaza con inundaciones también alivia una sequía prolongada.
Lo que cambia
Por primera vez en esta seguidilla de temporales, el sistema frontal alcanza vientos de 150 km/h en el Biobío, lo que eleva el riesgo de caída de árboles, cortes de luz y daños estructurales. El municipio de Tomé ya reporta escombros por el viento y la reconstrucción de una escuela dañada. El operativo de 1.900 funcionarios para aplicar la FIBE garantiza que, si hay afectación, el catastró de daños comience de inmediato.
Qué sigue
Las próximas horas serán las más complejas, con el peak del viento durante la madrugada y lluvias intensas durante el jueves. El río Pichilo se mantiene bajo monitoreo permanente. Las autoridades llaman a los vecinos a mantenerse preparados y a no minimizar la advertencia, aunque el caudal ya haya cedido en Arauco. El viernes se espera una declinación gradual del sistema, pero el balance de daños recién empezará a conocerse entonces.