Por qué importa
Las palabras de Caputo reflejan la estrategia oficial para sostener el programa económico de cara a 2027, año electoral. Al mismo tiempo, exponen la tensión entre el gobierno y quienes señalan que la caída industrial afecta el empleo y el consumo interno.
Lo que dijo Caputo
El ministro argumentó que el modelo proteccionista anterior fracasó porque, pese a los subsidios, la industria cayó 10% entre 2011 y 2023. Enumeró ejemplos concretos:
- Los consumidores pagaban hasta diez veces el valor real de bienes como indumentaria, calzado y tecnología.
- La construcción recibió más de 15 puntos del PBI en obra pública, pero también cayó.
- Las restricciones cambiarias obligaban a recurrir al dólar blue y pagar “coimas” para importar.
Caputo sostuvo que hoy los precios están alineados con la región y que el ingreso de dólares de agro, minería, energía y conocimiento permitirá estabilidad macroeconómica a largo plazo.
El dato clave
El ministro destacó que la industria cayó 10% durante los gobiernos anteriores a pesar de estar subsidiada con tarifas bajas y fondos públicos. Usó ese dato para rebatir las críticas sobre la actual contracción industrial, que según él no es consecuencia del ajuste actual sino de un modelo previo insostenible.
Entre líneas
Caputo evitó mencionar la caída de la industria durante su propia gestión. Tampoco detalló cómo el derrame de los sectores exportadores hacia el resto de la economía se traducirá en mejoras concretas para el consumo masivo o el empleo fabril. Su discurso apuesta a que la estabilidad cambiaria y fiscal compensen la pérdida de actividad en sectores tradicionalmente protegidos.
Lo que no se dice
El ministro no se refirió al impacto social del ajuste ni a la pérdida de puestos industriales. Tampoco abordó las críticas sobre la desigualdad del crecimiento, donde el campo y la minería concentran los beneficios mientras el interior fabril se contrae. La proyección de un “gran año” en 2027 dependerá de que esos sectores dinámicos efectivamente arrastren al resto.