Por qué importa
La evasión representa pérdidas millonarias para el sistema de transporte. Con esta ley, las consecuencias van más allá de una multa: afectan documentos clave y el acceso a espectáculos masivos.
Entre líneas
La ley presume evasión si un pasajero sube por una puerta no autorizada (solo la delantera, salvo excepciones). Esto pone la carga de la prueba en el usuario, no en el fiscalizador. Además, otorga a concesionarios y dueños de buses la facultad de constatar pagos, delegando control a actores privados.
Las nuevas sanciones
- Multa recargada: Carabineros e inspectores pueden exigir el pago de una tarifa más alta al detectar evasión.
- Expulsión del bus: Si el pasajero se niega a pagar, debe bajar y sus datos se envían a la Subsecretaría de Transportes para iniciar un proceso sancionatorio.
- Registro de Pasajeros Infractores: Los evasores quedan inscritos y enfrentan restricciones adicionales.
- Sin pasaporte: El Registro Civil rechazará solicitudes de pasaporte (nuevo o renovación) si la persona figura en el registro.
- Sin fútbol: Prohibición de comprar entradas e ingresar a partidos de fútbol profesional para quienes estén en la lista.
- Suspensión de beneficios: El mal uso de tarjetas como la TNE puede llevar a retención e inutilización. La reincidencia suspende el beneficio entre uno y dos años.
Lo que cambia
La ley también permite que inspectores retiren e inutilicen mecanismos de pago (como la TNE) si detectan uso indebido. Los prestadores de servicio privado podrán verificar el pago, siempre que cumplan requisitos del Ministerio.
Lo que viene después
La normativa ya está promulgada. Se espera su publicación en el Diario Oficial en los próximos días. El Ministerio de Transportes deberá coordinar con Seguridad Pública el envío periódico de la nómina de infractores para aplicar las restricciones.