Lo que dicen
El Ministerio de Comercio de China acusó al gobierno británico de ignorar las contribuciones de Jingye y de usar la seguridad nacional como pretexto para tomar el control forzoso de la empresa.
- Jingye inyectó "fondos sustanciales" tras comprar British Steel en 2020, cuando ya operaba con pérdidas.
- El ministerio afirmó que la nacionalización "perjudica gravemente" los derechos legítimos de Jingye y "socava la confianza" de las firmas chinas en el país.
- Pekín urgió al Reino Unido a cumplir con el Acuerdo de Protección de Inversiones China-Reino Unido y tratar a sus empresas de forma justa.
Entre líneas
Jingye, que llegó a perder 700.000 libras diarias según sus propios cálculos, ya había intentado cerrar los altos hornos en 2025, lo que llevó al gobierno británico a tomar el control operativo primero y la propiedad ahora. La compañía china reclama una compensación, pero el Reino Unido nombrará un tasador independiente para determinar si corresponde pagar algo.
La postura de Pekín mezcla la defensa de una inversión concreta con una advertencia más general: si el Reino Unido actúa así con Jingye, otras empresas chinas podrían pensarlo dos veces antes de invertir.
Qué sigue
China dijo que seguirá de cerca la evolución, apoyará a sus empresas en la vía legal y tomará "medidas enérgicas" para proteger sus intereses. No especificó cuáles, pero el historial de disputas comerciales entre ambos países sugiere que podrían ir desde quejas formales hasta represalias comerciales selectivas. La nueva administración de Burnham deberá decidir si busca desescalar o mantiene la postura de proteger la capacidad industrial británica.