El panorama general
El Reino Unido nacionalizó British Steel el jueves 16 de julio, tras tomar control operativo de la planta en abril de 2025, cuando Jingye amenazó con cerrar los altos hornos de Scunthorpe por pérdidas diarias de 700.000 libras. La siderúrgica emplea a unas 2.700 personas y produce acero "virgen" a partir de materias primas, considerado vital para la defensa, la construcción y la energía del país.
Jingye compró la planta en 2020, pero alegó que el gobierno británico ignoró su inversión continua y ofreció "casi cero compensación".
Lo que dicen
En un comunicado en WeChat, Jingye afirmó que la nacionalización:
- Dañó la credibilidad del gobierno británico ante inversores internacionales.
- Causó grandes pérdidas a sus operaciones y al dinero de los contribuyentes británicos.
- Violó las normas internacionales de inversión.
La empresa dijo haber iniciado negociaciones bajo acuerdos bilaterales de inversión y se reserva el derecho al arbitraje internacional. También anunció que representará a los contribuyentes británicos para exigir responsabilidades legales al gobierno y a la dirección de British Steel.
El gobierno británico respondió que una evaluación independiente determinará si procede alguna compensación y que las normas sobre indemnización se publicarán en otoño.
Qué sigue
Jingye prometió "buscar una compensación total por la vía legal hasta el final". El proceso de negociación podría escalar a un arbitraje internacional si no hay acuerdo. Mientras tanto, China respaldó la postura de Jingye y pidió al Reino Unido respetar los principios del mercado y la confianza contractual.
La resolución de este caso influirá en futuras inversiones chinas en sectores estratégicos británicos y en la relación bilateral bajo el nuevo gobierno de Burnham.