Cornell suspende fiestas de fraternidades hasta 2027
La Universidad de Cornell suspendió las fiestas y otros eventos sociales en las casas de fraternidades hasta el final del año académico 2026-2027, tras la polémica por una denuncia de violación grupal en 2024.
La medida alcanza a las fraternidades del Consejo Interfraternidades y busca dar tiempo para revisar si la vida en esas organizaciones puede continuar de forma segura.
El presidente Michael Kotlikoff anunció una política de tolerancia cero: cualquier infracción podrá provocar la suspensión inmediata y de emergencia del capítulo involucrado.
¿Qué cambios acompañan la suspensión?
Cornell trabajará con la Policía del Estado de Nueva York para que investigadores independientes de la universidad puedan investigar denuncias de delitos sexuales en el campus.
La institución incorporará un responsable de seguimiento de casos en su Oficina de Derechos Civiles para ayudar a quienes denuncien conductas sexuales indebidas durante el proceso.
Kotlikoff también anunció conversaciones con estudiantes y docentes e inversión para desarrollar alternativas sociales seguras a la cultura de fiestas de fraternidades y sororidades.
¿Qué originó la revisión?
La denuncia se refiere a hechos ocurridos en octubre de 2024 en la fraternidad Chi Phi; una demanda civil presentada en septiembre sostiene que siete integrantes violaron a la estudiante.
La universidad cerró la sede de Chi Phi y sancionó a los acusados; dos fueron expulsados, pero críticos cuestionaron la respuesta institucional.
Cornell encargó a la exfiscal general adjunta de Estados Unidos Sally Yates una revisión independiente de sus políticas para prevenir el abuso sexual.