Por qué importa
El caso enfrentó a dos parlamentarios del mismo partido, el Partido Socialista, en medio de una investigación de corrupción en el Poder Judicial. La resolución reafirma los límites de la inmunidad legislativa y deja en claro que los dichos emitidos dentro del Congreso, incluso si son ofensivos, quedan protegidos si se relacionan con funciones parlamentarias.
Entre líneas
El tribunal consideró dos conductas separadas:
- Llamar "corrupto" a Espinoza: protegido por inviolabilidad parlamentaria, porque ocurrió mientras la sesión estaba suspendida pero no terminada.
- Denunciar amenazas de Espinoza: no constituye injuria, según la Corte, porque cualquier persona puede denunciar posibles delitos.
Dos ministras votaron en contra y sostuvieron que el calificativo fue un ataque malicioso ajeno a la crítica política. Este disenso interno refleja que el caso no fue unánime y podría tener repercusiones en la relación entre ambos legisladores.
Lo que dicen
Manouchehri celebró el fallo y afirmó que no se dejará amedrentar por "amenazas ni querellas". Llamó a dejar las disputas internas en el oficialismo y concentrarse en el trabajo legislativo. Espinoza, en tanto, no se ha pronunciado públicamente tras la decisión.
Qué sigue
El diputado mantiene su inmunidad y la querella por injurias queda sin efecto en lo que respecta al desafuero. Sin embargo, el senador aún podría recurrir a otra instancia, aunque el tribunal ya descartó que exista mérito penal. El caso también deja abierta la tensión dentro del Partido Socialista, en un año electoral clave.