La Corte Suprema permite reanudar deportaciones a terceros países
La Corte Suprema de Estados Unidos autorizó temporalmente al Gobierno de Donald Trump a reanudar deportaciones de migrantes a países distintos de los suyos.
La medida suspende una orden de tribunales inferiores que exigía dar a los afectados aviso y oportunidad de impugnar el destino antes de ser enviados.
Los jueces oirán argumentos en diciembre sobre la legalidad de la política y si vulnera el debido proceso; los tres magistrados liberales disintieron.
¿Qué está en disputa?
La política, vigente desde marzo de 2025, permite enviar a ciertos deportados a terceros países sin vínculos con ellos, si esos gobiernos ofrecen garantías generales contra la persecución o la tortura.
El Gobierno afirma que recurre a esos destinos cuando los países de origen no aceptan a las personas deportadas; los migrantes sostienen que necesitan una oportunidad real para plantear riesgos de seguridad.
La jueza federal Brian Murphy, de Boston, había bloqueado las deportaciones por considerar insuficientes las notificaciones y la posibilidad de alegar temor creíble de tortura o abusos.
¿Qué alcance tiene la política?
Según el Migration Policy Institute, unas 15.000 personas fueron deportadas a terceros países en 2025, la mayoría a México.
La Administración ha enviado a unas 25.000 personas a más de dos docenas de países mediante acuerdos, según Associated Press; entre los destinos figuran Liberia y Guyana.
La Corte prevé emitir un fallo definitivo después de escuchar los argumentos; la decisión podría llegar en el verano de 2027.