CPI advierte alto costo fiscal de una rebaja del TAG
El Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI) advirtió que reducir las tarifas del TAG podría exponer al Estado a una deuda de entre US$600 millones y US$800 millones anuales.
El director ejecutivo del CPI, Carlos Cruz, sostuvo que bajar los cobros incentivaría el uso del automóvil y elevaría la congestión en las autopistas y la ciudad de Santiago.
Cruz afirmó que ese incentivo también podría restar pasajeros al transporte público y hacer la ciudad menos eficiente.
¿Qué propone el Gobierno?
El Ministerio de Obras Públicas negocia con concesionarias una rebaja de hasta 30%, a cambio de extender los plazos de concesión.
El ministro de Obras Públicas, Louis de Grange, señaló que las conversaciones comenzarían por las autopistas más antiguas y transitadas de la Región Metropolitana.
El MOP espera alcanzar el primer acuerdo durante 2026, según lo planteado por De Grange.
¿Qué alternativas plantea el CPI?
Cruz propuso considerar tarifas dinámicas, cobros por uso efectivo e información sobre la velocidad de circulación para mejorar la experiencia de los usuarios.
También mencionó mejoras de accesibilidad y seguridad en las autopistas, que, a su juicio, podrían desarrollarse con participación de las concesionarias.