El estado de las cosas
- La acusación constitucional fue aprobada en la Cámara de Diputados el 23 de junio con 77 votos a favor.
- En el Senado se necesitan 26 votos para sancionar a Grau, lo que lo inhabilitaría para ejercer cargos públicos por cinco años.
- El oficialismo contaba exactamente con 26 senadores propios y cercanos (los mismos que aprobaron la megarreforma en general). Con Cruz-Coke fuera, quedan 25.
- Los ojos se vuelven ahora hacia el senador independiente Karim Bianchi, cuyo voto podría definir el resultado.
Entre líneas
Cruz-Coke ya había adelantado su postura crítica en redes sociales días antes. Publicó que “el show de las acusaciones constitucionales como arma contingente debe terminar” y que “la ineptitud no es infracción constitucional”. Esas declaraciones —que el reglamento del Senado prohíbe a quien participa en el proceso— probablemente gatillaron su inhabilitación voluntaria.
La fractura es relevante porque Cruz-Coke pertenece a Evópoli, partido que forma parte de la coalición de gobierno de José Antonio Kast. Su decisión se suma a las críticas de otros sectores de la derecha —como el diputado Diego Schalper (RN)— que también rechazaron el libelo por considerarlo un uso político del mecanismo.
Lo que viene después
La votación está fijada para el martes 30 de junio. Si el oficialismo no consigue el voto de Bianchi u otro senador independiente, la acusación contra Grau será rechazada en el Senado, cerrando el primer juicio político contra un exministro de Hacienda desde el retorno a la democracia por diferencias en proyecciones fiscales.