El estado de las cosas
El lunes, Aguas del Valle había logrado habilitar un suministro excepcional de agua clorada para uso sanitario, porque la extrema turbiedad del río Limarí impedía producir agua potable. Un día después, el desborde del embalse Recoleta volvió a golpear las instalaciones y obligó a suspender esa alternativa.
La empresa mantiene en operación:
- Camiones aljibe para agua de consumo humano.
- Estanques estacionarios en puntos fijos.
El gerente regional Andrés Nazer explicó que los equipos evalúan daños en terreno y monitorean la evolución de la emergencia.
Entre líneas
El desborde del embalse era esperado: el alcalde de Ovalle, Héctor Vega, mostró en un video que el vertedero operaba de forma controlada y llamó a la tranquilidad. Sin embargo, el aumento de caudal terminó afectando la infraestructura sanitaria de la ciudad, lo que evidencia que la saturación de los cauces y suelos sigue generando nuevos daños en cadena, incluso cuando las lluvias han cedido.
Qué sigue
Aguas del Valle no entregó plazos para restablecer la producción de agua potable ni el suministro sanitario. La empresa dijo que informará a la comunidad conforme evolucionen las condiciones. Mientras tanto, Ovalle sigue sin servicio de agua potable desde el fin de semana, en una emergencia que lleva más de cuatro días con cortes eléctricos y comunas aisladas en toda la región.