Cómo llegamos aquí
La megarreforma fue aprobada la madrugada del jueves pasado en el Senado con los 26 votos justos del oficialismo, tras una semana de negociaciones marcadas por el quiebre con el Partido por la Democracia (PPD). La oposición ya presentó tres requerimientos ante el Tribunal Constitucional contra la invariabilidad tributaria y normas medioambientales.
El Partido de la Gente (PDG) anunció el lunes que forzará el envío a comisión mixta de cuatro puntos —Sence, sala cuna, fondo de emergencia y compensaciones a municipios— lo que mantiene la incertidumbre sobre el despacho final de la reforma.
Por qué importa
Con RN alineado, el oficialismo suma certeza en sus filas, pero aún necesita al menos dos votos adicionales para alcanzar los 78 necesarios en la Cámara Baja. El PDG, con 13 diputados, actúa como bloque bisagra y su postura definirá si la reforma se convierte en ley o se retrasa en una comisión mixta.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, llegó al Congreso con "buen ánimo" y espera que la votación refrende el sentido de urgencia. En paralelo, La Moneda evalúa vetar algunas normas —como la prohibición del anatocismo— una vez que el proyecto sea aprobado.
El dato clave
- RN confirmó su respaldo luego de que los asesores de Hacienda aclararan dudas sobre los alcances del proyecto, especialmente en la franquicia tributaria del Sence, que fue modificada durante la tramitación en el Senado.
- El gobierno ya descartó postergar la votación pese a la emergencia por el sistema frontal que afecta a diez regiones y ha dejado 10 muertos y más de 2.000 damnificados.
Lo que viene después
La sesión de la Cámara comenzó cerca de las 10:30, con debates programados por tres horas. Si se aprueban todas las modificaciones del Senado, el proyecto queda listo para ley. Si no, los artículos rechazados pasarán a una comisión mixta, donde oficialismo y oposición están empatados.
El Ejecutivo planea discutir posibles vetos —incluyendo el anatocismo y el olvido financiero— a principios de agosto, tras la semana distrital.