Por qué importa
La megarreforma se vota el 15 de julio en el Senado y el oficialismo solo tiene 26 votos asegurados. Cualquier fisura opositora reduce la capacidad de negociación del bloque y facilita que el gobierno avance sin concesiones.
- El PS es parte clave de la oposición, junto al FA, PC, PPD, PL y DC.
- La invariabilidad tributaria fijaría impuestos por 20 años, lo que la izquierda considera un beneficio para grandes capitales.
- Si el PS se divide, el resto de la oposición pierde un aliado central para bloquear o modificar la reforma.
Entre líneas
Cicardini acusó a Vodanovic de haber negado que existieran conversaciones con Hacienda, cuando según ella sí las había. La presidenta del PS respondió que asistió a una mesa política convocada por la presidenta del Senado, con participación de todos los partidos opositores, y que no hubo ningún acuerdo.
El conflicto no es solo de fondo —la invariabilidad— sino de forma: la senadora cuestionó que la directiva no informara a las bancadas. Vodanovic, en cambio, reprochó que Cicardini ventilara las diferencias por redes sociales sin hablar primero con ella.
La reacción inmediata
Vodanovic publicó una carta a la militancia en X donde dijo:
- Las acusaciones no son efectivas.
- Asistió a las reuniones como senadora y presidenta del partido, en espacios institucionales.
- Su bancada ha rechazado la reforma en todas las comisiones.
- Dialogar es parte de su responsabilidad para atenuar los efectos de una reforma que el PS considera negativa.
Cicardini, por su parte, sostuvo que no respaldará "una colusión con Quiroz para ponerle un candado por 20 años a la ley de los súper ricos".
Qué sigue
El Senado votará la megarreforma el 15 de julio. La oposición tiene hasta entonces para presentar indicaciones y buscar cambios. Pero la división interna del PS reduce su influencia y da al gobierno una ventaja táctica: puede negociar por separado con sectores moderados mientras la izquierda se desgasta en disputas internas.