El panorama general
- La suspensión es temporal, según la Embajada de Estados Unidos, que mantiene una alerta de viaje Nivel 4 (“No viajar”) para todo Michoacán.
- La Asociación de Productores y Empacadores de Aguacate de México (APEAM) informó que no se autoriza el embarque de fruta con destino a exportación.
- Solo está permitido procesar el aguacate recibido antes del 4 de agosto y verificado por un inspector del USDA.
Por qué importa
Esta no es la primera interrupción. En 2024, Estados Unidos suspendió envíos tras una agresión contra dos inspectores. Ahora la alerta llega días después de operativos contra el crimen organizado en Michoacán, donde operan cárteles como el Jalisco Nueva Generación y los Viagras.
El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla calificó la medida como preventiva, vinculada a la detención de líderes criminales, entre ellos Alfonso “La Quiringua”, capturado el sábado pasado. La administración estatal trabaja con la Embajada para restablecer las operaciones.
Entre líneas
La amenaza concreta no fue detallada por Estados Unidos. La Embajada solo señaló que involucra “intereses estadounidenses”, sin especificar si está dirigida a los inspectores, a instalaciones o a otro personal.
La suspensión ocurre además en un contexto donde el gobierno de Donald Trump ha designado a varios cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras, lo que eleva las tensiones en la relación bilateral.
Qué sigue
Los directivos de APEAM viajaron a la Ciudad de México para reunirse con autoridades federales mexicanas y gestionar acciones que permitan levantar la suspensión. Cada empresa empacadora debe decidir si realiza cortes de fruta mientras dure la paralización.
El gobernador recordó un antecedente similar en 2002 y afirmó que se resolverá “de manera positiva”. No hay una fecha estimada para que los inspectores del USDA retomen sus labores.
La imagen completa
La pausa en las verificaciones expone la fragilidad de una cadena de suministro que depende de la seguridad local. Mientras Michoacán enfrenta violencia vinculada al narcotráfico y la extorsión, los exportadores de aguacate quedan atrapados entre las exigencias comerciales de Estados Unidos y el control territorial de los grupos criminales.