El trasfondo
El fondo aparece en el punto seis del memorándum de entendimiento, pero solo se activará una vez que ambas partes negocien un acuerdo nuclear definitivo en los próximos 60 días. Mientras tanto, equipos técnicos diseñarán la estructura, gobernanza y cartera de proyectos del vehículo.
El dato clave
- Financiamiento: 100% privado, sin recursos públicos estadounidenses.
- Compromisos: más de US$150.000 millones ya asegurados por empresas de EE.UU., países del Golfo, Asia, Sudamérica y África.
- Sectores objetivo: energía, logística, manufactura y transporte.
- Condición: Irán debe aceptar inspecciones estrictas a su programa nuclear, desmantelar capacidades sensibles y cumplir mecanismos de verificación.
Entre líneas
Trump y el vicepresidente JD Vance han salido a desmentir que el fondo sea un pago a Irán. Vance dijo que el dinero no es una “entrega de activos” sino una oferta de futuro próspero si Irán honra sus obligaciones. Sin embargo, la escala del fondo (similar a los US$150.000 millones que Trump criticó en 2015) genera preguntas sobre la coherencia de su postura.
Lo que dicen
En su red Truth Social, Trump calificó de “noticia falsa” que EE.UU. esté pagando US$300 millones a Irán, y Vance aclaró a CBS que el fondo no es una compensación por uranio enriquecido. Irán, por su parte, no ha comentado públicamente los detalles del mecanismo financiero.
Qué sigue
La firma del viernes oficializará el memorando y abrirá una ventana de 60 días para negociar los términos definitivos del acuerdo nuclear. El fondo solo se materializará si esas negociaciones llegan a buen puerto y Teherán cumple las condiciones pactadas.