Lo que se sabe del acuerdo
- El pacto se firmará el viernes en Bürgenstock, Suiza, bajo mediación de Pakistán.
- Estados Unidos se compromete a levantar todas las sanciones propias y de la ONU si se alcanza un acuerdo final sobre el programa nuclear.
- Irán podrá vender petróleo libremente y recibirá un fondo de inversión privado por US$300.000 millones.
- El estrecho de Ormuz reabrirá el viernes, aunque la limpieza de minas podría demorar entre 40 y 50 días.
El estado de las cosas
Trump declaró que otros líderes del G7 "aman este acuerdo" y que Irán "quiere volver a la normalidad". Pero la implementación enfrenta obstáculos concretos:
- Israel atacó nuevamente el sur de Líbano el miércoles y se niega a retirarse, pese a la presión de Trump.
- La declaración del G7 pide un alto el fuego inmediato en Líbano y el desarme de Hezbolá, pero Israel no cede.
- Trump afirmó que Netanyahu "debe ser más responsable" en Líbano, marcando una fractura pública entre ambos líderes.
Entre líneas
Trump aprovechó el G7 para cambiar el foco de atención interna: la guerra con Irán era impopular y golpeó su aprobación incluso entre sus propios seguidores. El acuerdo le permite presentarse como un líder que cumple promesas, pese a que los detalles sustanciales —como el desmantelamiento nuclear iraní— quedan para después.
En paralelo, Trump presionó a Rusia para que negocie un cese al fuego con Ucrania, tras reunirse con Volodimir Zelenski. "Este era el que creía más fácil de resolver", dijo sobre la guerra en Ucrania.
La cumbre cerró con una cena de gala en el palacio de Versalles, donde Trump declaró: "Versalles no es solo un palacio de oro. Es oro real, no placas". La imagen contrasta con la cautela de los libaneses que regresan al sur y con los mercados que aún esperan garantías para reanudar el tráfico por Ormuz.