El estado de las cosas
Según el último balance de Gendarmería, la situación actual es crítica:
- 64.024 internos en régimen cerrado
- 150% de hacinamiento en las cárceles
- 10.000 reclusos extranjeros, frente a 2.000 hace diez años
- 60.000 personas en régimen abierto, arrestos domiciliarios o con tobilleras electrónicas
Qué sigue
El plan de infraestructura penitenciaria contempla:
- 21.639 nuevas plazas (la meta inicial era 20.000)
- Cinco nuevos recintos en Calama, Talca, Maule, Los Ángeles y Arica
- Ampliaciones y relicitaciones en penales existentes como Antofagasta, Alto Hospicio y Copiapó
- Inversión estimada de UF 63.286.474 (unos US$3.000 millones)
La construcción del penal El Arenal en Copiapó comenzaría en 2027, mientras que el centro de Calama ya está en licitación.
Lo que dicen
El presidente José Antonio Kast destacó la importancia de la alianza público-privada mediante concesiones: "La infraestructura también protege la vida. Un Estado que invierte es un Estado que cuida".
El ministro de Justicia, Fernando Rabat, hizo un llamado a alcaldes, gobernadores y parlamentarios a ser "generosos" para permitir la construcción y ampliación de cárceles, incluso cuando generen resistencia local.
El ministro Arrau reconoció que "resolver esto va a tomar tiempo" y que el gobierno usará una ley de "fast track" aprobada por la administración anterior para acelerar las ampliaciones.
Entre líneas
El gobierno apuesta por las concesiones para agilizar la construcción, pero enfrenta dificultades de implementación en los territorios. Además, busca endurecer los regímenes de máxima seguridad para aislar a reclusos vinculados al crimen organizado, un desafío que requerirá restringir aún más lo que ingresa a las cárceles.