Por qué importa
El recorte presupuestario afecta directamente a la red asistencial en un momento de alta demanda. La presidenta del Colegio Médico, Anamaría Arriagada, rechazó que se instale la idea de que “Chile es un país de fraude” y exigió hacer “más con lo mismo, no más con menos”. La Confusam, por su parte, advirtió que la medida implica un “desmantelamiento” de la atención primaria.
El dato clave
Quiroz mencionó tres ejemplos de “fraude social” que, según él, demuestran recursos que se pueden recuperar para aliviar el ajuste:
- Deudores del CAE con ingresos sobre $1,5 millones mensuales: 800 millones de dólares en total.
- Deudores del CAE con ingresos sobre $1 millón: 1.600 millones de dólares.
- Beneficiarios de Becas Chile que no retornaron al país: 150 millones de dólares.
El ministro sostuvo que estos cobros pendientes permitirían hacer “más llevadero” el ajuste fiscal.
Las voces discordantes
La senadora Cariola calificó la postura de Quiroz como un intento de justificar recortes en un sistema que ya enfrenta serias dificultades. El presidente de la comisión, Juan Luis Castro (PS), pidió certezas sobre la continuidad de prestaciones y programas sanitarios. La ministra de Salud, May Chomali, defendió la gestión de su cartera y aseguró que se adoptan medidas para resguardar la atención pese a las restricciones.
Lo que sigue
El debate por los recursos de salud permanece abierto. Quiroz aseguró que el presupuesto 2026 ya contemplaba una baja respecto del gasto ejecutado en 2025, y que la racionalización se centrará en “operadores políticos, ineficiencia y fraude social”. La comisión continuará evaluando el impacto del ajuste en las prestaciones.