Por qué importa
- La industria pisquera tiene Denominación de Origen y es un pilar económico y patrimonial en Atacama y Coquimbo.
- Las declaraciones del ministro ocurrieron mientras decenas de productores aún no podían ingresar a sus predios por caminos cortados e inundaciones.
- La cooperativa reclama que el Gobierno no ha dimensionado el costo real de la catástrofe.
El estado de las cosas
Los productores reportan:
- Parrones destruidos e inundados.
- Sistemas de riego y canales de conducción dañados.
- Caminos rurales interrumpidos.
- Plantas de pisco (como las de Capel) detenidas y cerca de 200 cooperados afectados.
La cooperativa señala que la magnitud del desastre aún no se puede cuantificar porque muchos agricultores no han podido acceder a sus terrenos.
Lo que dicen
Mauricio Stay calificó las palabras de Campos como una “falta de respeto” hacia el mundo agrícola pisquero y las miles de familias afectadas.
“No se puede medir una catástrofe sentado en una oficina con aire acondicionado en Santiago. Hay que recorrer los predios, escuchar a la gente, embarrarse y ensuciarse las manos.”
El gremio invitó al ministro a visitar los valles pisqueros para constatar los daños.
Lo que no se dice
Campos basó su diagnóstico en que la vendimia ya terminó, pero los productores explican que la agricultura no se limita al fruto: las parras, los sistemas de riego y la infraestructura requieren mantenimiento y preparación para la próxima temporada, y esos elementos sí resultaron dañados.
Qué sigue
La cooperativa exige que el Ministerio de Agricultura realice una evaluación en terreno y active ayudas concretas. Mientras tanto, los productores continúan evaluando pérdidas y buscando alternativas para recuperar sus predios.