Por qué importa
Disney sigue desprendiéndose de activos de TV lineal mientras apuesta por streaming y contenidos propios. Hearst, en cambio, refuerza su presencia en medios nacionales al hacerse con una operación que incluye canales, estudios y plataformas digitales.
Lo que está en juego
El acuerdo deja a A+E Global Media bajo un único dueño conocido. Hearst ya era copropietario y ha trabajado con el equipo directivo durante décadas. Paul Buccieri, presidente de la empresa desde 2018, seguirá al frente tras el cierre.
Activos incluidos en la operación
- Canales de TV lineal: A&E, History, Lifetime, LMN, FYI y Vice TV.
- Estudios de contenido: A+E Studios, A+E Factual Studio, A&E IndieFilms y A+E Global Media Digital.
- Servicios de streaming: Crime 360, Lifetime Movie Club, History Vault, además de canales FAST y video bajo demanda.
- Inversiones previas en Vice, Propagate Content, Atlas Obscura y Philo TV.
Entre líneas
El precio de 1.200 millones refleja las dificultades del negocio de TV paga, que enfrenta la migración de audiencias al streaming. Sin embargo, A+E Global Media posee una biblioteca amplia de contenido original y relaciones internacionales que Hearst considera valiosas para el largo plazo.
Disney había puesto la empresa en venta en julio de 2025. Otras compañías, como Starz, mostraron interés, pero no se concretó una oferta formal. Hearst aprovechó su conocimiento interno y su posición como socio para cerrar el trato.
Qué sigue
El cierre está previsto para septiembre, sujeto a condiciones habituales. A+E Global Media pasará a ser una subsidiaria completa dentro del grupo de entretenimiento de Hearst. Disney recibirá el pago en efectivo y sale por completo de la joint venture que ayudó a fundar hace cuatro décadas.