Por qué importa
Cada punto porcentual adicional en la tasa hipotecaria reduce el poder de compra de los hogares. Con el 6.66%, un comprador que adquiera una vivienda de 400.000 dólares pagará cerca de 2.050 dólares al mes solo de capital e intereses, unos 150 dólares más que en febrero. Esto desalienta la demanda y mantiene las ventas de viviendas estancadas.
El panorama general
La subida responde a dos fuerzas principales:
- Guerra con Irán y cierre del Estrecho de Ormuz: elevó el precio del petróleo a 4,10 dólares el galón (1,11 dólares más que antes del conflicto), lo que encareció el transporte y los bienes.
- Expectativas de inflación: el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años saltó al 4,66% —frente al 3,97% previo a la guerra— y las hipotecas siguen esa trayectoria.
La Reserva Federal mantuvo su tasa de interés sin cambios esta semana, pero tres de sus miembros votaron por una subida, lo que avivó temores de que el banco central endurezca la política monetaria.
Entre líneas
Los analistas señalan que mientras no haya una señal clara de fin del conflicto en Irán, los inversores seguirán exigiendo rendimientos más altos. "La mejor apuesta sería un cese decisivo y definitivo de los combates", dijo Kate Wood, de NerdWallet. Pero incluso entonces, advierte, el escepticismo puede persistir.
Kara Ng, de Zillow, resume la conexión directa: "Cada vez que llenas el tanque de gasolina, obtienes una lectura en tiempo real de lo que significa comprar una casa".
Lo que viene
Deutsche Bank proyecta que la Fed subirá las tasas dos veces este año hasta un rango de 4% a 4,25%. Si el conflicto en Oriente Medio escala o se estanca, las hipotecas podrían acercarse al 6,72% que tocaron hace un año. Una tregua sostenida, en cambio, aliviaría la presión sobre el petróleo y los bonos.