Por qué importa
Este funeral es la primera gran movilización pública desde el alto el fuego firmado con Estados Unidos en junio. Irán lo utiliza para enviar un mensaje a sus enemigos: el sistema político sobrevive y conserva apoyo popular.
- La guerra retrasó el entierro más de cuatro meses, algo inusual en la tradición islámica que exige sepultura en 24 horas.
- Las ceremonias coinciden con un alto el fuego frágil y la transición hacia un nuevo líder supremo.
El estado de las cosas
Las autoridades iraníes esperan entre 10 y 20 millones de participantes en cinco ciudades santas chiíes y en Teherán. El cortejo fúnebre seguirá este cronograma:
- Sábado y domingo: capilla ardiente en la Gran Mosalá de Teherán.
- Lunes: cortejo recorre la capital.
- Martes: traslado a la ciudad santa de Qom.
- Miércoles: continúa en Irak.
- Jueves 9 de julio: entierro en el mausoleo del Imán Reza, en la ciudad natal de Khamenei.
Lo que no se dice
La ausencia del nuevo líder supremo, Mojtaba Khamenei, es el dato clave. Nombrado una semana después del asesinato de su padre, aún no aparece en público. Su presencia o ausencia en los actos será leída como señal de fortaleza o debilidad interna.
- Los asistentes portan banderas rojas de venganza y corean "muerte a Estados Unidos" y "matar a Trump".
- Algunos manifestantes exhiben carteles con la frase "Kill Trump", responsabilizando al expresidente estadounidense del ataque.
Qué sigue
Las ceremonias se extenderán hasta el jueves 9 de julio, cuando Khamenei será enterrado junto a cuatro familiares también fallecidos en el bombardeo. El lunes el cortejo recorrerá Teherán; el martes irá a Qom; el miércoles a Irak.
- Se espera que entre 15 y 20 millones de personas participen solo en Teherán.
- La atención estará puesta en si Mojtaba Khamenei, el nuevo líder supremo, hace su primera aparición pública durante los actos.