Por qué importa
La procesión no es solo un homenaje: es una señal política en medio de conversaciones frágiles. La multitud coreó lemas contra Trump y Netanyahu, y portó carteles exigiendo venganza. Esto tensiona el proceso de paz, porque muestra que una parte clave de la población iraní aún reclama represalias por la muerte de su líder.
Entre líneas
El nuevo líder supremo, Mojtaba Jamenei, no apareció en público. Su última vez fue reportado como gravemente herido en el mismo ataque que mató a su padre y su esposa. Su ausencia en la procesión —donde sí estuvieron otros hijos de Jamenei— abre preguntas sobre su estado de salud y el liderazgo real del régimen.
Lo que dicen
Los asistentes expresaron su dolor mezclado con rabia. Gholamreza Khanbabaei, de 58 años, dijo a AFP: “Todo el mundo habla de venganza. Es necesario, si no más adelante será peor”. Otros lanzaron piedras contra un cartel de Trump colgado de un puente, y muchas personas arrojaron pañuelos para que tocaran el féretro como bendición.
Lo que sigue
- El cortejo se trasladó a la ciudad santa de Qom el lunes por la noche.
- El miércoles pasará por santuarios chiitas en Irak (Yacaf y Karbala).
- El jueves será enterrado en Mashhad, noreste de Irán, su ciudad natal.
- Las autoridades buscan evitar el caos que en 1989 dejó más de 10 muertos y 10.000 heridos en el funeral de Jomeini.