El contexto
Khamenei murió el 28 de febrero en un bombardeo conjunto de Estados Unidos e Israel contra una residencia gubernamental en Teherán. En el ataque también fallecieron su hija, su yerno, la esposa de su hijo y su nieta de 14 meses. La guerra que desencadenó ese ataque duró varios meses y paralizó los preparativos del funeral.
- El funeral oficial en Teherán será el sábado 4 de julio.
- El cuerpo permanecerá tres días en la Gran Mosalla junto a los restos de familiares fallecidos.
- Luego será trasladado a las ciudades santas iraquíes de Nayaf y Karbala.
- El entierro final será el jueves 9 de julio en Mashhad, su ciudad natal.
Los números que importan
Las autoridades esperan hasta 20 millones de dolientes durante los siete días de ceremonias. Oficinas públicas y privadas en Teherán cerrarán de sábado a lunes. El espacio aéreo sobre la capital estará parcialmente cerrado desde el viernes y completamente bloqueado el lunes.
Entre líneas
El hijo y sucesor de Khamenei, Mojtaba Khamenei, resultó gravemente herido en el mismo ataque que mató a su padre. No ha aparecido en público desde entonces y solo ha emitido declaraciones escritas. Su ausencia en el funeral —donde abundan carteles que muestran continuidad familiar— contrasta con el mensaje oficial de estabilidad.
Las visitas a Irak responden a una solicitud de políticos iraquíes, lo que subraya la influencia regional de Irán incluso en medio de la crisis.
Lo que sigue
Tras el entierro en Mashhad, el país enfrenta el desafío de consolidar el liderazgo de Mojtaba Khamenei sin su presencia visible. El alto el fuego con Estados Unidos, aunque frágil, permite que el funeral se realice sin interrupciones militares. La magnitud del evento servirá como termómetro del apoyo interno al nuevo liderazgo y de la capacidad del régimen para movilizar a la población.