Por qué importa
Kast prioriza la coordinación de la emergencia sobre su agenda política en un escenario marcado por tres frentes consecutivos que dejaron récords de lluvia en el sur, cientos de viviendas dañadas y miles de hogares sin electricidad. El Gobierno busca evitar que la crisis se repita en la zona centro-sur, donde se esperan acumulados de hasta 330 milímetros en la costa y 150 milímetros en Santiago entre el jueves y el domingo.
El dato clave
El Ejecutivo ya desplegó recursos preventivos por 468 millones de dólares, según detalló el biministro Louis de Grange. Las acciones incluyen:
- Más de 2.000 funcionarios del Ministerio de Obras Públicas en terreno.
- 1.300 máquinas en localidades estratégicas.
- Limpieza de decantadores en quebradas de la Región Metropolitana (Ramón, Macul).
- 25 puentes mecanos distribuidos para asegurar conectividad.
- Acuartelamiento preventivo de las Fuerzas Armadas.
La otra cara
La decisión de Kast contrasta con las tensiones que marcaron la gestión de la emergencia anterior. Mientras el Gobierno descartó declarar zona de catástrofe en Corral, el alcalde Claudio González reportó 380 milímetros en 36 horas y denunció que los daños continuaban aumentando. La nueva alerta preventiva —que abarca desde Atacama hasta Los Ríos— busca anticiparse a críticas similares.
Qué sigue
El presidente se mantendrá disponible para trasladarse a las zonas más afectadas según evolucione el sistema frontal. Senapred declaró alerta preventiva en diez regiones, mientras la Dirección Meteorológica advierte que dos frentes podrían fusionarse sobre la zona central, con el segundo pulso —previsto para el domingo— como el más riesgoso debido a la saturación del suelo.
El panorama general
La seguidilla de emergencias expone una paradoja: el mismo territorio que arrastra un déficit hídrico superior al 70% en varias comunas del Biobío enfrenta volúmenes de precipitación que triplican lo normal en un invierno seco. El gobierno de Kast concentra ahora sus esfuerzos en la prevención, mientras el país observa si los recursos desplegados serán suficientes para contener un fenómeno que ya mostró su capacidad de desbordar al Estado a nivel local.